Ciudadela Henry Marín Granada Circasia Q.

RESEÑA HISTÓRICA
JOSE HENRY MARIN GRANADA, nació el primero de Diciembre del año 1948, es el cuarto hijo del hogar formado por Luís Alfonso Marín Castrillón y Flor de María Granada. Dio sus primeros pasos educativos en la escuela “La Cristalina”, al terminar la primaria pasa al entonces colegio “San Juan Bosco” que posteriormente se llama Colegio Libre, donde se gradúa de Bachiller el 6 de diciembre de 1969, en estos años como alumno recibe las menciones de honor, los diplomas y la elección del mejor bachiller o medalla de excelencia como era costumbre en los años cincuenta y sesenta.
Ingresa como docente de la “Concentración Escolar de Varones de Circasia”, entidad que opta por el nombre de Escuela “Simón Bolívar” y luego como profesor de su bien estimado Colegio Libre. Durante largo tiempo dicta cátedras en la Escuela de Administración y Mercadotecnia, Universidad del Quindío, SENA Quindío y otros establecimientos de la región.
Termina licenciatura de matemáticas en 1978, licenciatura en física en 1980 y maestría en sistemas y finanzas en el año 1991. Realiza un constante esfuerzo por aprender y aumentar sus conocimientos, asiste a innumerables seminarios, congresos, cursos de gerencia, administración de los recursos humanos, sistemas, finanzas, matemáticas puras, computación, auditoria, método dual y análisis pos-óptimo, cálculos actuariales, circuitería y otro. Contrae matrimonio con la contadora pública Cielo Grisales Marín, con la cual tuvo dos hijas y un hijo varón.
Con todo; José Henry Marín Granada dedica su vida a varias profesiones: la primera de ser circasiano de tiempo completo, la segunda un “libretista” confeso, tercero, amigo y compañero, docente, matemático, físico, colega y socio de la actividad deportiva, la ocupación del tiempo libre extracurricularmente y sobre todo la profesión de comprender, animar y exculpar a los alumnos.
Nunca fue tema ignorado por José Henry la actividad organizativa y política del sector educativo del municipio de Circasia, es así como propone la creación de salas de informática en el municipio y la introducción del computador como herramienta de clase, las ferias de la ciencia, grupos ecológicos, embellecimientos emblemáticos del municipio y otras actividades.
En la memoria colectiva de los alumnos que tuvieron la oportunidad de compartir las enseñanzas de José Henry; sobresale un sentimiento de amistad con un hombre sencillo, humilde, convencido sobre la necesidad de nuevos paradigmas, siempre propuso a los amigos “que teníamos que aprender a ser, estar y hacer parte de cada momento de la vida, para qué preocuparse por lo que hay después de la vida si el misterio está aquí mismo y en ella misma”, era muy común oírle. Propuso que el día que el sistema educativo recuperara los valores humanísticos en alumnos y especialmente en docentes se daría la gran transformación.
Tal como lo planteó Bernard Shaw: “cada vez sabemos mucho de menos hasta que llegará el momento en que sabremos mucho de nada y nada de otro”, José Henry siempre cito esta sentencia para confirmar que lo único que importa es el hombre desde una concepción holística, para que este gane cada vez experiencia, sabiduría y pueda trascender, viviendo la vida como debe ser. Considera que el poder debe conducir a fortaleza institucional, acabar con las jerarquías, establecer nuevas relaciones, recabar las viejas estructuras y entablar procesos dinámicos, solo así tiene validez aquella cita: “El todo es más que la suma de sus partes”.
“…Qué hay amigo al otro lado del silencio…” fueron parte de las notas que se oyeron esa tarde del tres de octubre de 1998 entonadas en una sentida canción por sus “manitos”, “manitas”, alumnos, compañeros y demás asistentes al cierre de la bóveda 020 del cementerio central de Circasia, donde el nombre de José Henry Marín Granada escrito en esa pared solo con el viento habla.
DOS INSTITUCIONES QUE UNIFICAN CONOCIMIENTOS, SENTIMIENTOS Y QUE HACERES EN POS DE UNA NUEVA HISTORIA
La Institución Educativa Ciudadela Henry Marín Granada
Un pueblo que olvida su pasado está imposibilitado para afrontar los retos del presente y aquello que le depara el futuro. Darse a la tarea de dejar escrito las huellas que instituciones educativas como EL INSTITUTO CIRCASIA, y el centro docente SIMÓN BOLÍVAR, dejan en la memoria de cada una de las personas que pasaron por sus aulas, y que hoy son valiosos seres humanos que proyectan lo aprehendido, es un compromiso institucional. Esta reseña histórica recoge los momentos más significativos de cada una de las instituciones en mención.
Centro Docente Simón Bolívar. Las instituciones educativas originalmente se llaman Escuelas, y posteriormente Centros Docentes. Circasia contó con varios Centros Educativos, entre ellos LA ESCUELA DE VARONES SIMÓN BOLÍVAR. En los comienzos funciona en el sitio donde hoy se encuentra el Hospital San Vicente de Paúl. Años después se traslada donde funciona actualmente el restaurante escolar.
Actos legales de creación: A raíz del evento sísmico del 25 de enero de 1999, las instalaciones locativas de los centros docentes Instituto Circasia y Simón Bolívar colapsaron totalmente. El Diagnóstico obliga de manera inicial, la adquisición de un terreno. Para tal efecto, la administración municipal compra dos cuadras de terreno segregado del predio La Guaira, aledaño al área urbana del municipio, donde el FOREQ y la Empresa Varela Fioll de la ciudad de Bogotá construyen la actual planta física.
Mediante la resolución 0012 del 7 febrero de 2001 de la Gobernación del Departamento del Quindío, Se crea la Ciudadela Educativa Henry Marín Granada nombre que se adopta mediante el decreto 0114 del 24 noviembre de 2000 de la Alcaldía Municipal.
Diez años de vida institucional (Reportaje de La Crónica del Quindío 2011)
A raíz del evento sísmico del 25 de enero de 1999, las instalaciones locativas de los centros docentes Instituto Circasia y Simón Bolívar colapsaron totalmente. El diagnóstico obliga de manera inicial la adquisición de un terreno. Para tal efecto la administración municipal compró dos cuadras de terreno segregado del predio La Guaira, aledaño al área urbana del municipio donde el Forec y la empresa privada construyeron la planta física que hoy dignamente más de 600 estudiantes se preparan con los parámetros de la pedagogía conceptual.
Es así que para febrero del año 2001 se crea la institución educativa Ciudadela Henry Marín Granada, en homenaje al maestro y líder de la educación circasiana, en la actualidad orientada por el especialista José Gustavo Avendaño Valenzuela, quien desde hace dos años lidera procesos de transformación desde la apropiación de currículos muy pertinentes y significativos para el proceso formativo e integral de los educandos, de acuerdo con los lineamientos del proyecto educativo institucional y el modelo pedagógico “pedagogía conceptual”, apoyado con la capacitación de docentes de básica primaria y básica secundaria en Lectores Competentes y detención de talentos, dada por la fundación Alberto Merani apoyados por la gobernación del Quindío a través de la secretaría de Educación.
Otro aspecto importante es el convenio de articulación con el Sena en la formación de técnicos en sistemas en contra jornada e iniciando el proceso de formación profesional. Nuestra formación es la apropiación del desarrollo de talentos en lo cognitivo, expresivo y afectivo, fortaleciendo cada día el proyecto de vida de los educandos y nuestra identidad institucional.
La institución Henry Marín Granada del municipio de Circasia cumple en el mes de junio su primera década de vida institucional la cual ha venido forjando un proyecto de educación integral, integrada e integradora, parte del concepto de hombre como unidad, que logra equilibrar su saber, su hacer y su sentir, mediante un currículo abierto y flexible, que los alumnos comprendan la realidad local, regional, nacional y mundial, además de potenciar las transformaciones necesarias en procura de una sociedad más justa y armoniosa, diseñada desde el modelo de la pedagogía conceptual con miras a una escuela inteligente en el tercer milenio.
Por: José Gustavo Avendaño Valenzuela, rector
Tomado de La Crónica del Quindío, mayo 18 de 2011
